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Cómo Vencer la Fatiga durante la Menopausia

Los sofocos, los sudores nocturnos y la sequedad vaginal son síntomas comunes de la Perimenopausia y de la Menopausia. La fatiga también puede ser un problema durante la etapa de transición cuando cesan los períodos menstruales. Pero Vencer la Fatiga durante la Menopausia es posible.

Debes entender que cuando ese cansancio es constante y severo, puede afectar a tu calidad de vida. Sin embargo, puedes tomar una serie de medidas para restaurar tu energía.

Consejos para vencer la fatiga

Sigue estos cinco consejos para Vencer la Fatiga durante la Menopausia:

Tómate un tiempo para hacer ejercicio regularmente

Se te puede hacer muy cuesta arriba levantarte de la cama cuando estás tan cansada (te aseguro que sé por lo que estás pasando), pero el ejercicio es una de las mejores soluciones para la fatiga. El ejercicio con una intensidad moderada está asociado con niveles de energía más altos.

El ejercicio te puede ayudar a mejorar estos síntomas o efectos:

Sofocos en la Menopausia, cómo evitarlos
  • Sofocos
  • peso
  • ánimo
  • dolor crónico
  • calidad de vida

Busca actividades que sean agradables y que no te resulten un problema o que te disgusten. Por ejemplo, puedes dar un breve paseo durante la hora del almuerzo o unirte a una clase de yoga o pilates. Lo importante es encontrar algo que puedas disfrutar regularmente. 

Si eliges una actividad que no disfrutas o no puedes encontrar el tiempo para hacerla regularmente, prueba con otra. Es más probable que conviertas el ejercicio en un hábito si lo disfrutas.

Desarrolla una buena rutina de sueño

Los Hábitos de Sueño influyen en el Peso

Una buena rutina de sueño puede hacer que te sientas con más energía. Intenta acostarte y levantarte a la misma hora todos los días, incluso los fines de semana. Evita la cafeína y el alcohol antes de la hora de acostarte.

Es posible que quieras establecer una rutina nocturna para ayudar a lograr un buen estado de ánimo para dormir. Toma una ducha o un baño tibios y evita usar teléfonos y ordenadores cerca de la hora de acostarte. También es una buena práctica utilizar la cama solo para dormir. Evita leer, mirar la televisión o utilizar tu móvil mientras estás en la cama.

Tómate un descanso para meditar

El estrés puede agotar tu energía e interrumpir tu sueñoUna forma de vencer el estrés es la meditación. Para practicar la meditación consciente, siéntate en un lugar tranquilo y cierra los ojos. Inhala y exhala lentamente, despejando tu mente mientras te enfocas en tu respiración. Cuando los pensamientos negativos intenten entrar en tu mente, dirígelos suavemente hacia afuera.

Si tiene problemas para quedarte quieta, pruebe el yoga o el tai chi, que combinan el ejercicio con la meditación para aprovechar los beneficios de ambas prácticas.

Baja la calefacción por la noche

Lo último que necesitas es un dormitorio sobrecalentado cuando ya estás lidiando con los sofocos y los sudores nocturnos. Mantener el dormitorio fresco se adapta a las fluctuaciones de temperatura naturales de tu cuerpo durante la noche. Los expertos dicen que la temperatura ideal para una buena noche de sueño es de alrededor de 18˚C.

Reduce el tamaño de tus comidas

Comer una cena copiosa cerca de la hora de acostarte puede hacer que te sientas demasiado llena para dormir. Las comidas pesadas también contribuyen a la acidez estomacal, que también puede interrumpir el sueño. Comer porciones más pequeñas de alimentos más saludables es una buena opción sin importar en qué etapa de la vida te encuentres.

Otros síntomas

La fatiga puede ser una señal de que estás en la transición a la Menopausia. Estos son algunos de los otros síntomas que son comunes durante la Perimenopausia:

  • sofocos
  • periodos irregulares
  • cambios de humor, como sentirse triste o más irritable de lo normal
  • sudores nocturnos
  • problemas para dormir
  • sequedad vaginal
  • aumento de peso

Habla con tu médico si estos síntomas o cualquier otro te molestan. Podéis trabajar juntos para encontrar las mejores opciones de tratamiento para tus síntomas.

¿Por qué la fatiga es un síntoma común de la Perimenopausia y la Menopausia?

A medida que entras en la Perimenopausia, tus niveles hormonales aumentan y disminuyen de manera impredecible. Eventualmente, tus niveles de hormonas femeninas disminuirán hasta que tu organismo deje de producirlas por completo.

Los mismos cambios hormonales que causan síntomas como sofocos y sudores nocturnos también pueden afectar el estado de ánimo y los niveles de energía, lo que provoca fatiga. Esas variaciones hormonales también pueden hacer que te resulte más difícil dormir por la noche, lo que puede hacer que te sientas cansada durante el día.

Factores de riesgo de la fatiga

Incluso si tienes entre 40 y 50 años, la fatiga no se debe necesariamente a la Perimenopausia o la Menopausia. Todo lo siguiente puede causar fatiga:

  • consumo de alcohol y drogas
  • anemia
  • cáncer
  • síndrome de fatiga crónica
  • afección pulmonar obstructiva crónica
  • depresión
  • diabetes
  • enfermedad del corazón
  • falta de ejercicio
  • medicamentos, como antidepresivos, antihistamínicos, analgésicos y medicamentos para el corazón
  • obesidad
  • dieta pobre
  • apnea del sueño y otros trastornos del sueño
  • estrés
  • enfermedades virales
  • glándula tiroides hipoactiva

Cuando estás en la transición de la Menopausia, los síntomas pueden parecer desafiantes. Los cambios en el estilo de vida pueden ayudar. Habla con tu médico acerca de las opciones de tratamiento actuales para la fatiga y otros síntomas.

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